Adiós Holanda

Esta semana estoy diciendo adiós a este lindo país que me acogió por un buen tiempo. Son muchos los recuerdos, las experiencias adquiridas, mi enriquecimiento de una cultura diferente.
No soy escritora, por lo que solo quiero expresar en mis propias palabras, lo bien que lo he pasado aquí en Ámsterdam y en general en los Países Bajos (The Netherlands). Solo me arrepiento que no tuve la suficiente autodisciplina de aprender el idioma holandés debidamente. La oportunidad ha estado allí, pero al residir en una ciudad tan cosmopolita como ésta, en donde, literalmente, el segundo idioma es el inglés, me ha ayudado a posponerlo y decir nuestro ya muy conocido: “Mañana empiezo…” – “Mañana… mañana”. Y ahora ya me tengo que ir. Regreso a Inglaterra, y la próxima vez que escriba en este amigo mió – mi blog, lo haré desde otro rincón… pero siempre por supuesto… hasta Costa Rica.
Pero no quiero decir adiós a Holanda sin reafirmar, como lo he mencionado muchas veces aquí, lo simplemente excepcional que es este país; con sus “clichés” de molinos de viento, quesos, suecos, tulipanes, etc. y que detrás de todo eso existe una nación llena de historia, puntos de vista y muchas tradiciones. Holanda posee una abundante riqueza cultural que incluye los grandiosos museos los cuales he tenido la oportunidad de visitar, además de las artes virtuales, diseños, arquitectura, música, danza, teatro, films, fotografía y literatura.
Tal vez no deba decir que esto es un “adiós” – pero un “hasta luego”… ya que sin duda volveré algún día para un recorrido por la “vereda del recuerdo”… mientras tanto los dejo con esas fascinantes:

















