Año Nuevo

Aquí estamos ya… 30 de Diciembre de 2006 – mañana estaremos diciendo adiós a este año.
“Desde los inicios del Imperio Romano, enero estaba dedicado al dios bifronte Janus, que mira delante y detrás: al año que se va y al principio del que viene, por eso le representaban con dos rostros, uno barbudo y viejo y el otro jovencito. Los romanos invitaban a comer a los amigos y se intercambiaban miel con dátiles e higos para que pasase el sabor de las cosas y que el año que empezase fuese dulce. Esta vieja costumbre romana fue poco a poco entrando en Europa, donde con la misma finalidad venturosa comenzaron a ofrecerse lentejas, de las que se dice que propician la prosperidad económica del año que empieza”.
En la Edad Media la Iglesia trató de oponerse a las viejas costumbres, pero no consiguió extirpar la atmósfera disipada de, la noche de San Silvestre, que se mantuvo como la última isla pagana de las doce noches navideñas (las comprendidas entre la Navidad y la Epifanía), que la Iglesia consideraba como periodo de renovación para mejorar el año venidero”.
En España existe la tradición de comer las doce uvas -también llamadas las uvas de la suerte- el 31 de diciembre.
En algunas zonas de la Comunidad Valenciana, se sustituyen las uvas por gajos de mandarina o de naranja, por ser un producto muy identificado con la tierra.
Otras creencias populares relacionadas con la última noche del año son:
Utilizar ropa interior amarilla trae mucha prosperidad.
Utilizar ropa interior roja permitirá encontrar el amor ideal.
Si la ropa interior se usa al revés, se tendrá mucha ropa nueva.
Sacar las maletas a la puerta de la casa traerá muchos viajes.
Pero bueno… lo importante es recordar que el inicio de un nuevo año es el momento para reunir las fuerzas y toda la ilusión para comenzar un nuevo y mejor año de la vida.
Champagne listo… fuerzas listas… creencias listas y así terminar el año para empezar el nuevo con ilusión y mis deseos de mucha paz, salud y prosperidad. 




Thistle o Cardo…













